Oración en pareja para antes de dormir, ¿cómo hacerlo?

Pasos para orar en pareja antes de dormir

En la vida del cristiano la falta de oración se refleja de muchas maneras, entre ellas la ausencia de fuerza espiritual y el privarse de gozar de aquella conexión con la esencia divina que es la que permite al hombre sentirse amado, respaldado y digno de misericordia.

Es entonces cuando aparece la posibilidad de orar en pareja antes de dormir, un hábito lleno de amor que se establece como el recurso ideal para reforzar la unión marital y acrecentar la fe.

pasos para orar en pareja
La oración conyugal es algo propio de la familia cristiana, corresponde a abandonarse ante Dios para que se cumpla su voluntad, alabarle, dar gracias o simplemente pedir para poco a poco ir solucionado de la manera más eficaz aquellas tensiones que pudieran presentarse.

En este caso la oracion de la noche se transforma en el recurso específico para encomendarse al Señor, renovar energías y de ser necesario pedir protección.

Guía para orar en pareja en la noche

Desde siempre se nos ha enseñado que orar antes de dormir es una acción determinante pues se le están dedicando al Todopoderoso los últimos instantes del día, momentos que suelen ser los más complejos pues es donde suele prevalecer el agotamiento propio de la jornada por tanto el creyente debe impedir que enemigos como la falta de ánimo, la pereza y las distracciones sociales triunfen evitando dar lugar a este alimento espiritual.

Tal y como se formula en las escrituras: “donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ello” así que una buena manera de orar en pareja en la noche consiste en establecer un horario que debe respetarse, determinar quién va a dirigir la oración, tomarse de las manos para luego de dar gracias y pedir perdón por los errores comunicar aquello que tanto se está requiriendo.

La oración siempre es fuente de claridad

Reflexionar sobre la palabra de Dios y establecerlo como el centro de nuestras vidas es evidentemente una manera de acercarse al disfrute de sus dones y por supuesto a la felicidad, por lo tanto que mejor manera que hacerlo desde el amor de pareja.

Puesto que al llegar la noche es cuando aparece de manera más recurrente la angustia, la preocupación y el desasosiego, obsequiarle al creador unos cuantos minutos estando de la mano del ser amado es más que suficiente para ser escuchados y así disfrutar de aquella gracia que tanto se anhela.