Beneficios de santificar el día con la oración

Beneficios de santificar el día con la oración

El mismo ritmo de vida que el hombre se ha encargado de imponerse, ha conseguido asignar erróneamente toda la importancia a la consecución de cosas materiales pues se cree que sólo de esta manera es posible encontrar la felicidad. Esto por supuesto interfiere con el abono de la espiritualidad y con el poder disfrutar de los beneficios de santificar el día con la oración, los cuales prometen entre otras cosas armonía, fortaleza y motivación para hacerle frente de manera acertada a cada momento de la jornada.

Aquel instante que tiene lugar tras abrir los ojos a primera hora del día, resulta ser el ideal para tomarse un momento para agradecer por la vida y solicitar la bendición del Padre, aquí también tienen lugar las meritorias oraciones de la mañana que son las encargadas de presentar peticiones concretas enfocadas en la atracción de lo positivo al transcurrir de la fecha.

beneficios de la oración de la mañana

Acudir a la oración para tener un buen día

Puesto que para los fieles, Jesucristo es el eje central de sus vidas, una buena forma de demostrarlo es asignarle esa prioridad que se desprende de permitirle protagonizar el primer pensamiento y acción del día. Esto obviamente dará lugar a una serie de ventajas que pueden ser vistas como recompensas y que son las que al fin y al cabo pueden darle un rumbo distinto a un día que seguramente habría podido ser gris e insufrible.

Orar para tener un buen día, es un símbolo de fe y de confianza, es prepararse para ser bendecido, es fiarse del gozo que disfrutan los devotos de corazón que sin importar las múltiples ocupaciones siempre respetan el momento de sentarse frente a frente con Dios y exponer sus temores y demás sensaciones.

¿Por qué rezar en la mañana?

Toda relación entre padres e hijos precisa de demostraciones de afecto y de esos detalles que reafirman el amor que existe de por medio y este por supuesto es el trabajo que tiene la oración, garantizar la conexión con ese ser espiritual siempre dispuesto a dejarnos disfrutar de su conmiseración.

Debido a que son muchas las distracciones y ocupaciones, nada más sabio que acudir a la oración matutina para no dejar pasar el día en vano ya que esto es lo que sucede cuando son las ansias de poder las que dominan la mente y el corazón distrayendo por completo de lo que realmente puede permitirnos alcanzar la salvación.