Algunos mitos sobre la madera

Algunos mitos sobre la madera

La madera representa hoy en día una de las materias primas más explotadas por el hombre a nivel mundial en construcciones, fabricación de muebles, derivados, objetos ornamentales y obras de arte.  En los Estados Unidos de Norteamérica es el material más utilizado en la construcción de viviendas y estructuras evitando la carcoma.

Se le utiliza en fabricación de pulpa o pasta para la elaboración de papel, para alimentar el fuego en forma de leña, en vajillas y cuberterías, en ingeniería, en carpintería, en la construcción de embarcaciones  y en pavimentos tales como tarimas, tarimas flotantes y parquet.

Algunos mitos sobre la madera.

Para quienes disfrutan del bricolaje y quienes se embarcan frecuentemente en proyectos de carpintería, decoración y remodelación, la madera representa uno de los materiales más económicos y sencillos de trabajar. Sin embargo, mucho se dice y existen varios mitos sobre la madera, que quizás hasta ahora no conocías.

  • Poca resistencia: a pesar de que muchos aseguran que la madera es menos resistente que el acero o el hormigón, hasta ahora este material ha demostrado ser muy resistente a través de años, mientras que la vida útil del hormigón por ejemplo no es infinita y tiende a degradarse  y oxidarse naturalmente a consecuencia de la carbonatación.
  • Es responsable de la tala excesiva de árboles: quienes defienden las propiedades de este material aseguran que la madera que se emplea en la fabricación de muebles, construcciones y elementos ornamentales generalmente proviene de plantaciones gestionadas de forma responsable y controlada. Además afirman que los árboles envejecen y mueren emitiendo de golpe a la atmosfera todo el carbono almacenado durante su vida y en consecuencia cortarlos para transformarlos en madera ayuda y contribuye a prolongar el almacenamiento de carbono por más tiempo. La madera es de los pocos materiales que se consideran reciclables y renovables.
  • Necesidad de mantenimiento permanente: la verdad es que no todos los tipos de madera necesitan de permanente mantenimiento. Para prolongar su apariencia puede hacerse uso de aceites o de variedad de productos tales como aceites o saturadores que deberán renovarse preferiblemente una o dos veces al año.
  • La humedad pudre la madera: la madera bien tratada puede ser resistente a ambientes húmedos, siempre y cuando se le proteja preventivamente con productos creados específicamente para las maderas que estarán expuestas al sol, humedad e intemperie. La clave está en la prevención y protección.